Durante todo este mes, Bridgestone está realizando una campaña con distintas actividades para celebrar el día internacional de la mujer, el próximo 8 de marzo.
Por desgracia, una cosa es la propaganda y el postureo y otra bien distinta el trabajo bien hecho que permitiría alcanzar ese objetivo, más allá del cumplimiento legal de lo establecido en el artículo 45 de la Ley Orgánica 3/2007 que obliga a las empresas a contar con un Plan de Igualdad.
En concreto, mañana día 6 apelando al III Plan de Igualdad, va a realizar una comunicación a la plantilla con la hoja de ruta que, según la Empresa, permite seguir avanzando hacia un entorno de trabajo con oportunidades equitativas.
Recordemos que en el año 2024, CCOO, UGT y BUB suscribieron el III Plan de Igualdad, no siendo aceptado por SITB, porque el mismo no incluía soluciones a problemas crónicos como la falta de incorporación de la mujer a puestos en los que no está representada, el aumento continuado de la brecha salarial o el estancamiento del porcentaje de mujeres en el total de la plantilla.
Hace unas semanas Bridgestone informó de los resultados obtenidos en el primer año de vigencia del plan y el tiempo nos ha dado la razón cuando decíamos entonces que se había firmado un plan, pero evidentemente no de igualdad, ya que los datos que arroja distan mucho de ser equitativos:
- El porcentaje de mujeres en la plantilla descendió hasta el 8,28%
- La brecha salarial de género aumentó en 800€ anuales, hasta situarse en los 4.328€
- El porcentaje de mujeres despedidas se incrementó en un 6,48%, hasta alcanzar el 25,71%, es decir una de cada cuatro, siendo su representación total en la plantilla de menos de una de cada diez
Por lo tanto, desde SITB reprochamos a los firmantes que, tras 16 años transcurridos desde la firma del I Plan de Igualdad, a día de hoy continuemos con estos inaceptables datos, sin que se implemente medida alguna para revertirlos.